Introducción al evangelio de Juan

Hace dos semanas José Pepe comenzó una serie de estudio basado en el Libro de Génesis. Está mañana queremos en paralelo arrancar una serie de estudios bíblicos basados en el evangelio según Juan.

La idea de estudiar Genesís y el Evangelio de Juan en paralelo nace de varias premisas.

  1. Nunca hemos estudiado el libro de Génesis de forma continuada. Y nunca hemos estudiado un evangelio de principio a fin. Al menos desde el púlpito. Las mujeres sí que están haciendo un estudio basado en el evangelio de Mateo de cabo a rabo.
  2. Hemos desarrollado, desde el ministerio pastoral, un plan de estudio general. Esto no es otra cosa que el intento de organizar la enseñanza que se da desde los diferentes ministerios de enseñanza, con el fin de que podamos estar expuestos, desde el más pequeño al más maduro, a todo el consejo de la Palabra de Dios.
  3. ¿Por qué Génesis y por qué Juan al mismo tiempo?

Me llamó poderosamente la atención que ambos libros arrancan con la misma palabra “en principio”.

¿Qué relación tiene uno con el otro? ¿Por qué usa Juan esta palabra para arrancar su libro? ¿Qué tiene en común?

Surgieron no pocas preguntas y eso despertó mi curiosidad por el evangelio.

¿Cómo comienza Dios la historia de la humanidad? ¿Por qué comienza Dios esa historia ese plan suyo?

Queremos profundizar en los secretos del Génesis, que no es otra cosa que profundizar en los secretos de la mente de Dios, para descubrir cómo y por qué creó todas las cosas.

Ahora, desde ese momento de la creación hasta el evangelio de Juan han pasado unos cuantos miles de años. Nos encontramos en el umbral del primer siglo después de Cristo y él único apóstol con vida, un anciano, un hombre que ha visto el nacimiento y el desarrollo de la iglesia por más de 50 años, es movido por el Espíritu Santo a escribir lo que en su memoria ha quedado de la vida de Jesús. Y este hombre arranca su evangelio llevando nuestra atención a dónde— al Génesis, al origen, al principio.

¿Y cómo arranca su evangelio?

       En el principio existía (era) el Verbo, y el Verbo era (existía) con Dios, y el Verbo era Dios.

¿Puede haber una razón más poderosa para estudiar estos dos libros de la Biblia, y tener el privilegio de poder hacerlo al mismo tiempo?

Así que hoy arrancamos esta serie de estudios en el evangelio según San Juan. Y os puedo decir que estoy muy entusiasmado con el estudio del Génesis y en este evangelio singular, según Juan.

Siempre que arrancamos a leer un texto, sea de la Biblia o sea cualquier escrito, si queremos entender lo que estamos leyendo tenemos que hacer el esfuerzo previo de responder a unas cuantas preguntas que son fundamentales. Las preguntas que nos sitúan en el contexto.

¿Quién escribe? / ¿Dónde escribe? / ¿Cuándo escribe? ¿Para quien escribe? / ¿Por qué escribe?

Un ejemplo:

En el quiosco te encuentras por la mañana con los diarios. Y casi siempre las noticias, sobre todo las de temario político, son las mismas. Entonces. ¿Por qué un diario te cuenta la noticia de una forma y otro casi dice lo contrario?

La respuesta es que cada diario parte de una postura política personal y propia. Cada periodista tiene su propia visión de las cosas, y cada uno intenta convencerte de su punto de vista.

Ahora ¿por qué compras un diario y no el otro? Las razones son muy similares. Tú, tienes tus propias ideas o ideología y, por lo tanto, vas a comprar a aquel que más cerca está de tu propia postura.

Si queremos entender con profundidad el significado de un texto necesitamos no solo leer el texto, tenemos, también, que hacer el esfuerzo de descubrir todo lo que nos sea posible descubrir del contexto. Sólo así podremos evitar sacar interpretaciones erróneas del texto que leemos.

Esto, amados en Cristo, es el primer paso que vamos a dar hoy para ir escarbando en el evangelio según Juan y así llegar a interpretaciones correctas que nos sirvan en la aplicación de la Palabra de Dios a nuestras vidas.

¿Quién escribe? Autor: Juan

¿Por qué, es Juan? ¿Dónde se dice en el texto?

Evidencia externa:

Policarpo vivió del 70-160 dC. Fue discípulo de Juan. Este fue maestro de Irineo que vivió del 130-200dC. Ireneo escribe en sus cartas contra la herejía que Policarpo y asegura lo que recibió de su maestro, que Juan el apóstol, ya anciano escribió el evangelio desde Efeso.

Evidencia interna:

En los demás evangelios aparece Juan nombrado más de veinte veces. Pero en este Evangelio no se nombra al apóstol ni una sola vez. Su nombre no aparece. Sin embargo, se hace referencia a “un discípulo”, “el discípulo amado”.

Juan 13:23 / 19:24/ 21:7/ 21:20-24

       Juan 13:23 Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa reclinado en el pecho de Jesús.

Juan19: 26 Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien El amaba que estaba allí cerca, dijo a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo!

27 Después dijo* al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa.

       Juan 20: 2 Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba, y les dijo*: Se han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto. 3 Salieron, pues, Pedro y el otro discípulo, e iban hacia el sepulcro.

       Juan 21: 7 Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba, dijo* a Pedro: ¡Es el Señor! Oyendo, pues, Simón Pedro que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se la había quitado para poder trabajar), y se echó al mar.

       Juan 21: 20 Pedro, volviéndose, vio* que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús y había dicho: Señor, ¿quién es el que te va a entregar? 21 Entonces Pedro, al verlo, dijo* a Jesús: Señor, ¿y éste, qué? 22 Jesús le dijo*: Si yo quiero que él se quede hasta que yo venga, ¿a ti, qué? Tú, sígueme.

23 Por eso el dicho se propagó entre los hermanos que aquel discípulo no moriría; pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si yo quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti, qué? 24 Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y el que escribió esto, y sabemos que su testimonio es

   Juan era el discípulo amado. Juan era el último apóstol con vida. El escribe su evangelio, sus memorias de la persona de Jesús, y ni siquiera se nombra en su evangelio.

¿Qué nos dice esto del carácter de Juan?

Lucas 9: 54 Al ver esto, sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma?

55 Pero El, volviéndose, los reprendió, y dijo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,

56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

¿Cuanto le queda a Juan de su forma de ser antes de conocer al Señor? Nada.

1 Juan— ¿cómo se dirige Juan a sus oyentes? —Hijitos, Amados, Hermanos.

Juan es un hombre nacido de nuevo. Un hombre transformado. Un hombre en proceso de santificación. Un hombre ya cerca de su glorificación.

¿Dónde escribe?

La destrucción de Jerusalén no es mencionada. Juan no estaba cerca y ya estaría años en el pasado. Según Irineo Juan escribió su evangelio estando, sirviendo al Señor en Éfeso.

¿Cuando escribe?

Esta pregunta sirve para ponernos en el contexto histórico.

  1. Juan conocía los otros evangelios.

Clemente de Alejandría (150-215 dC), contemporáneo con Irineo, fue el primero en indicar que Juan escribe un evangelio espiritual. Un evangelio que no se centraba tanto en relatar unos hechos de forma cronológico sino en completar y aportar más información sobre los demás evangelios.

Un evangelio eminentemente teológico. Es una poderosa respuesta a las herejías de su tiempo: el gnosticismo.

Un evangelio que complementa los otros tres evangelios.

Ejemplo:

       Marcos 6:45 (Mateo 14:22ss) Enseguida hizo que sus discípulos subieran a la barca y fueran delante de El al otro lado, a Betsaida, mientras El despedía a la multitud.

¿Por qué después de alimentar a los 5000 mil Jesús se marcho al otro lado del lago?

Respuesta: Juan 6: 15 Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte El solo.

Juan nos cuenta detalles de la vida de Jesús que no se encuentran en ninguno de los demás evangelios.

Juan 2 —Boda de Caná (la primera señal). Ministerio arranca en Galilea.

Juan 3— En Jerusalén. El encuentro con Nicodemo.

Juan 4— En Samaria. El encuentro con la samaritana.

¿Por qué escribe?

Pocos escritos en la Biblia dejan tan poco lugar a duda de su propósito.

       Juan 20:30 Y muchas otras señales hizo también Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro; 31 pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo , el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre.

Evangelístico—al creer tengáis vida en su nombre

Apologéticos— creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios.

La palabra creer se usa cerca de 100 veces en el libro.

Para mostrar la verdadera identidad de Cristo, Juan nos presenta siete señales o pruebas indubitables en la primera parte y una en la segunda parte.

El evangelio de Juan recoge las siete grandes declaraciones de Jesús acerca de su persona—

Yo soy…

…el pan de vida (6:35,41,48,51)

…la luz del mundo (8:12)

…la puerta de las ovejas (10:7,9)

…el buen pastor (10:11,14)

…la resurrección y la vida (11:25)

…el camino, la verdad y la vida (14:6)

…la vid verdadera (15:1-5)

Ahora que implica tener claro la identidad de Jesús—Solo en Cristo hay salvación.

Nos encontramos por tanto con tres grandes bloques—

  1. La identidad de Jesús
  2. El regalo de la salvación ofrecida a la humanidad
  3. La aceptación o el rechazo de la salvación.

Pinchando en el enlace de abajo pueden ver un gráfico con la panorámica completa del Evangelio según Juan  (mi gratitud al autor del gráfico Jeffrey Kranz)

Según Juan Esquema_1