En esta semana, dentro de nuestro Regreso al Origen, planteamos algunos casos a modo de guía para poder encaminarnos a una restauración. La idea es que a veces no sabemos muy bien cómo encaminar y qué pasos dar delante de Dios para realmente abandonar aquello que nos atrapa al pasado en nuestras vidas (heridas, situaciones, viejos modelos…) y por tanto vivir el presente tal y como Dios pretende.

Tanto el profeta Ezequiel como Isaías nos hablan de futuras promesas de restauración y renovación. Cristo, en su muerte y resurrección no sólo nos ofreció salvación eterna, también nos ofreció sanidad integral a nuestras vidas y AHORA. Ha llegado el momento de honrar y no hacer vano ese épico acto  de amor en favor nuestra.

Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.” Isaías 53:4-5
“(Él), sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.” Salmo 147:3
No desperdicies esta oportunidad ¡Sé sano!
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Deseo que el Señor te bendiga y seas prosperado en Sus maravillosas promesas.
@ignuevasion